OPINIÓN PÚBLICA vs OPINIÓN CIUDADANA .
El concepto de opinión pública hace referencia a las diversas formas de expresión que una
comunidad puede evidenciar sobre temas públicos, no privados. Ha cobrado mayor
importancia en los últimos años debido a las nuevas formas de comunicación
especialmente las nuevas tecnologías, que han facilitado y ampliado las formas
de expresión pública ante todo tipo de eventos en la sociedad, puede comprenderse como un
concepto que articula un fenómeno social en que existe una serie de ideas,
pensamientos, creencias en torno a diversos temas de carácter colectivo. Durante
siglos, prevaleció la idea de la opinión pública como una posición compartida
por una sociedad con respecto a asuntos de carácter público y / o colectivo, y
con un peso central en las sociedades democráticas. A
lo largo de todo el siglo XX y XXI se ha convertido en elemento fundamental en
la cual los sistemas políticos basan su fuerza de apoyo y su itinerario diario ,hoy
día es inimaginable una democracia sólida sin consultar lo que quiere la
gente y la participación inclusiva permanente y deliberativa en las grandes decisiones
, la aprobación de las más
trascendentales decisiones gubernativas pasa por las demandas del parecer
público .
En
palabras de Jürgen Habermas, 1 la
opinión pública deriva de una esfera pública burguesa, la cual históricamente
incorporaba la idea de que un grupo de ciudadanos reunidos en un foro ajeno,
tanto a la autoridad pública del Estado como a los ámbitos privados de la
sociedad civil y de la vida familiar, era capaz de formar una opinión pública
por medio de la discusión crítica, la argumentación razonada y el debate.
Habermas
establece que a finales del siglo xvii y
principios del XVIII, los
salones y cafés de París y Londres se transformaron en centros de discusión y
debate; las ciudades eran centros de publicidad literaria y comenzaron a
poseer un peso político y literario significativo. El principio de esta opinión
pública es lo que Habermas llama Prinzip der Öffentlichkeit . Es
el principio de carácter público o publicidad en que las opiniones personales
de los individuos privados pueden evolucionar y convertirse en una opinión
pública mediante un debate racional crítico de un público de ciudadanos que
estaba abierto a todos y libre de la dominación. El principio de control
que el público burgués enfrenta al principio de dominio es el de la publicidad.
Las empresas
de comunicación masiva, poco a poco sustituyeron en importancia e incidencia
los salones y espacios de debate ciudadano. (comités de bario, reuniones de
Juntas de acción comunal, reuniones intersectoriales en comunas, debates face
to face coordinadas por las JAL. Debates universitarios, Los concejos Municipales,
las asambleas departamentales y el propio congreso, en donde la prioridad ERA
el interés ciudadano más que las demostraciones de quien tiene las mayorías,
incluso los púlpitos de las iglesias en donde se hablaba de lo que la
ciudadanía pensaba, escenarios menguados entre otros muchos). La
comercialización de la comunicación de masas alteró el carácter crítico de la
esfera social. Lo que antes era un foro permanente de debate racional y
crítico se transformó en un espacio de consumo cultural. La mercantilización de
las comunicaciones, las noticias como mercancías, despolitizó la información
convirtiéndola en sensacionalista a fin de obtener más ventas dirigiéndose a
sus audiencias más en calidad de consumidores que de ciudadanos. Los gobiernos comenzaron a utilizar sistemáticamente
a su favor la tribuna que los grandes medios ofrecen, Las noticias se
convirtieron en una especie de adaptación de la representación a la nueva forma
de la publicidad. Se estableció una vinculación indisoluble entre la
comunicación política moderna y la opinión pública. Los medios masivos de
comunicación tienen como característica central la unidireccionalidad del
proceso comunicativo, el cual se hace a un público amplio, no homogéneo. En
esta lógica se inscribe uno de los paradigmas clave de la relación medios y
opinión pública: el de la teoría del Agenda
Setting, la cual describe el papel de los medios de comunicación de
masas como actores políticos que estructuran la realidad a partir de su
jerarquización.
En la
actualidad la discusión sobre la opinión pública se orienta en: su medición a
partir de encuestas y sondeos, su publicación, regulación y uso, su papel en la
transición democrática como un elemento central en la transparencia e
información para la sociedad, procesos y empresas no claramente regulados y
cuyas compañías muchas veces son
propiedad de quienes agencian altos intereses del estado
La
Opinión publica merece ser rescatada, escuchada, atendida y no suplantada, sin tecnicismos,
ni engaños ni trabas democráticas, No puede ser reducida exclusivamente a lo
que señalen los grandes medios. Los Gobiernos están obligados a entender que no es un tema de mayorías, ni
la expresión de los opinadores en medios masivos, es mucho más que eso es la
expresión autentica y desprovista de adornos y empaques de una sociedad que le
asisten todos los derechos, siempre que se le brinden todas las garantías.
Debemos
reducir el abismo que se evidencia entre la “opinión pública “y las opiniones
de calle de la nueva ciudadanía, en sus reuniones privadas alejadas de miedos y
conveniencias en que se nota la gran disparidad entre lo que se expresa como
opinión pública y lo que dice, siente y prioriza la gente. seguramente por ello
el enorme malestar que produce el que cada día estemos más cerca de la verdad,
pero igualmente son más sofisticados las dinámicas para cambiarla, ocultarla y acallarla.
La
Opinión Publica se nutre de la verdad y de la opinión y escucha de todos.
MIGUEL ANGEL ARIAS BAQUERO .
" Juntos Podemos Hacerlo Mejor "
1.Jürgen Habermas, Historia
y crítica de la opinión pública. La transformación estructural de la vida
pública, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1994.






